Ya de vuelta en casa inmerso en los quehaceres diarios, atrás quedan esas infinitas avenidas repletas de gentes, sonidos, colores… que poco a poco iban haciéndonos partícipes de su ritmo diario e incesante.Viajar, salir de tu círculo diario y exponerte a sitios por descubrir siempre he creído que es el mejor regalo que uno puede hacerse tanto a sí mismo como a los que le rodean. Conocer nuevas personas y hablar otros lenguajes, no solo lingüísticamente sino emocional y visualmente, es algo que poco a poco te va enriqueciendo y hace que vayas tomando una perspectiva y manera de pensar más rica y abierta.
En mi caso, New York me ha permitido disfrutar y capturar momentos de esos que tanto me gustan y que por sí solos ya dotan de sentido cualquier viaje, esfuerzo,… y me ha abierto las puertas de nuevos amigos/as que me han hecho sentir como en casa desde el primer momento, ¡muchas gracias!.
Ahora sólo queda pensar ya en el próximo viaje, ¿sabes cuál será el tuyo?.
…
…












0 comentarios
Comentarios